Protesta contra el vaciamiento de PIAP

Continúa el embate del Gobierno Nacional con la industria nacional. Ahora le toca a PIAP: la productora de agua pesada de mayor volumen mundial, está sometida a proceso de reconversión y gerenciamiento. Los trabajadores comenzaron un plan de lucha en la tarde del lunes 10 de junio.
Redacción
Tras el anuncio de la medida de fuerza que están llevando adelante los trabajadores de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito (Neuquén) con el objetivo que se les garantice la continuidad laboral y que se le paguen los haberes atrasados, vuelve a resurgir la cuestión nuclear en la discusión pública y – fundamentalmente – la desidia del Gobierno Nacional hacia el sector.
PIAP es operada por la Sociedad Estatal Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería SE (ENSI). Su paquete accionario pertenece el 51% de capital de Nación y el 49% de la Provincia de Neuquén.
En 2017 la planta dejó de producir y se sostiene vendiendo el agua pesada en stock. La supuesta falta de compradores, empuja a PIAP a depender de que Nación consiga un inversor interesado en reactivarla. La alternativa de reactivación que ofrece “La Rosada”, es la diversificación y reconversión: la Planta se transformaría de líder mundial en producción de agua pesada con calificación tecnológica de máximo nivel internacional a fabricante de fertilizante.
Por otro lado, reconvertir la fábrica implicaría un proceso de cuatro años; cosa que no garantiza la continuidad laboral de los trabajadores. Según declaraciones del Delegado de la Junta Interna al diario Río Negro, “la producción dual es algo que técnicamente es muy difícil, por no decir imposible. Por eso es que nosotros sostenemos que el objetivo tiene que ser poner en marcha la planta y hacer las 400 toneladas para el stock de las centrales nucleares argentinas. Además, esa producción da tiempo para poder montar la planta de fertilizantes”
Sin embargo, la principal compradora de agua pesada Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), empresa que opera las centrales nucleares en Argentina, no cuenta con los fondos para pagar las 400 toneladas que implicaría su stock.

Abandono nuclear

La asunción del macrismo al poder, relegó a un quinto orden a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Además, los pocos guiños hacia el sector, no fueron alentadores para la industria nacional, sino para referentes extranjeros.

PIAP Protesta - Fte. D.Río Negro
El romance con China, y la supuesta construcción de Hualong I – la 5° central -, incluía en los términos, que la central nuclear operaría con uranio enriquecido, producto atado a la importación; y que deja abandonado el proyecto CANDU, que implica un sustento al desarrollo tecnológico nacional. Reemplazar la tecnología de uranio natural y agua pesada por la de uranio enriquecido implica caer en la dependencia de la provisión de uranio enriquecido, altamente condicionada por las grandes potencias y sus intereses geopolíticos.
Medido en dólares, desde la asunción de Cambiemos, el sector nuclear sufrió un 60% de recorte en su presupuesto: pasó de US$ 363 millones en 2015 a US$ 161 millones, para el corriente año.
Aquellos loables objetivos de insertar la CNEA en tanto clave de la promoción de la energía nuclear como fuente renovable de recursos; y de asociarse al tejido productivo de ciudades y municipios; ha quedado suspendido, sin aviso ni explicación. Sólo con ahogo económico
En octubre hay que votar; no se olvide de ésta nota por favor.

Fuentes: CNEA / ENSI / Diario Río Negro

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