Peligra el langostino

El langostino está mostrando síntomas de un progresivo agotamiento. En la última década, sólo la captura autorizada nacional aumentó un 350%. El desmanejo tiene causas políticas y también la influencia del contexto internacional.
Redacción
Malas noticias para la pesca nacional: el langostino ha disminuido en biomasa disponible para la captura de la flota comercial. Según datos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), la merma del recurso está asociada al corrimiento del ciclo reproductivo hacia los meses de verano.
Varios factores derivan de éste corrimiento. Primero, y el que más parece preocupar a la industria del sector, se habría ya establecido un retraso en el reclutamiento de la flota comercial. Sin embargo, las medidas no son muy originales: de cara a la preservación del recurso pesquero para la temporada que viene, la única receta serían menos barcos, menos cajones, menos días de pesca
El SOMU, entidad gremial que reúne a los trabajadores del sector, manifestó que se espera que los organismos estatales que tomen cartas en el asunto. Según su Secretario General, Raúl Durdos, hay que “evaluar el sobredimensionamiento de la flota fresquera y congeladora que opera en aguas nacionales: una flota tangonera que no para de crecer, con lo cual el riesgo de sobrepesca es alto si no se toman las medidas precautorias adecuadas, algo que al Subsecretario de Pesca Juan Bosch y al Consejo Federal Pesquero parece no importarle, porque permitieron el ingreso casi indiscriminado de nuevos barcos a la pesquería”.
Algo se cierto hay. En sólo una década, los desembarques declarados de langostino, crecieron un 350%. Para 2009, se registraban capturas por 70 mil toneladas; en 2018, 250 mil. Otro dato: de los 2.100 millones de dólares que generó en materia de exportaciones el sector pesquero, algo más de 1.300 millones corresponden al langostino. Es decir, más del 60%.
La preocupación en la industria es significativa. La provincia de Chubut, cerró la pesca del langostino dentro de las 12 millas de jurisdicción provincial desde el pasado lunes 22 de abril.
El llamado a los controles estatales sobre la actividad, parece tenr dos fuertes obstáculos en éste momento. El primero, la Subsecretaría de Pesca, ha desarticulado todo el sistema de control a bordo, siendo responsable de no canalizar los mecanismos administrativos para que biólogos e inspectores se sumen a las campañas de pesca. Ésto genera – entre varias cosas – , el descarte masivo de toneladas del recurso en función de las cotizaciones y prerrogativas del mercado pesquero. Básicamente, el organismo oficial para la pesca argentina, ha netregado la gestión, regulación y control de la industria pesquera a la parte empresaria.
Hay otro factor adicional – que la parte empresaria también usa como excusa de su accionar: se conoció en las últimas semanas que China cuenta con una flota de 2. 570 barcos de gran altura, mediante los cuales captura un tercio de la producción pesquera del planeta. Según divulgaron estudios de organismos internacionales, el país asiático necesitará en ls próximos diez años duplicar dicha performance para satisfacer su demanda interna.
Por lo tanto, China ha hecho públicas su permanencia en los grandes calados del mundo. El Banco de Exportaciones e Importaciones de China (EXIM su sigla en inglés), viene financiando el asiento de bases logísticas de mantenimiento de la flota, a la vez de potenciar la instalación de zonas francas en distintas regiones geográficas, con el fin de procesar industrialmente el recurso, mientras se intensifican las extracciones.
China de esta forma, además de ocupar territorio y apropiarse de los recursos naturales, achica costos logísticos. Ya no será necesario que los buques que operan en el Atlántico Sur, deban ser reparados en su país.
¿Cuáles son los principales puntos de establecimiento? África en primera medida. Mauritania, Santo Tomé y Príncipe, Guinea-Bissau, Sierra Leona, Namibia, Gabón, Camerún y Angola, ya están tramitando y proyectando proyectos de desarrollo y construcción de infraestructura pesquera.
El otro objetivo es el Atlántico Sur. Uruguay estaría siendo permeable a éstos emprendimientos. De hecho, en el puerto de Montevideo, estaría operando la empresa china Shandong Baoma Fishery Group. Ésta firma es conocida para los argentinos: por un lado, es tradición que sus buques se establezcan en la milla 201; por otro, años atrás era asidua concurrente a las licencias pesqueras ilegales que emite Inglaterra desde Malvinas
Las autoridades argentinas poco dicen al respecto. Cómo se comentó líneas arribas, el control pesquero fue dejado a manos de los capitales privados. La infraestructura de vigilancia y control naval está desarticulada. Las propuestas de construcción en astilleros nacionales de los Patrulleros Multipropósito son permanentemente ignoradas por las autoridades. Nada se dice tampoco, sobre la intromisión británica en el manejo del recurso pesquero argentino: sólo con sus licencias ilegales, buques extranjeros se apropias de un tercio del recurso nacional, alrededor de 1 millón de toneladas.

Fuentes: INIDEP / FAO / Nuestro Mar

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